
Hay una diferencia enorme entre que te encuentren en Google y que te encuentren los que tienen tu negocio al lado. La mayoría de la gente no busca «la mejor clínica dental del mundo»: busca una cerca, abierta hoy y con buena pinta. Eso es SEO local, y para un negocio de barrio vale más que cualquier otra cosa.
1. Tu ficha de Google es tu segunda portada
Mucha gente decide sin llegar a entrar en tu web: le basta con lo que ve en Google o en el mapa. Horario, teléfono, dirección, fotos reales y los servicios bien listados. Una ficha completa y actualizada trabaja para ti todos los días, incluso cuando no te buscan por el nombre.
2. Las reseñas pesan más de lo que crees
No solo por la nota: por la cantidad, por lo recientes que sean y por si respondes. Pedirlas sin miedo a los clientes contentos es de las cosas más rentables que puedes hacer. Y responder a una crítica con educación dice más de ti que diez reseñas de cinco estrellas.
3. Que tus datos digan siempre lo mismo
El nombre, la dirección y el teléfono tienen que coincidir en tu web, en Google, en el directorio donde te apuntaste hace tres años y en tus redes. Cuando no coinciden, Google duda — y cuando duda, te muestra menos.
4. Una página por servicio, no un cajón de sastre
Si ofreces cuatro cosas distintas, mételas en cuatro páginas. Cada una puede responder a una búsqueda concreta y explicarse bien. Una única página que lo mete todo compite consigo misma y no gana ninguna.
La idea de fondo
El SEO local no va de trucos, va de ser fácil de encontrar y fácil de creer. Datos claros, reseñas auténticas y una web que responda rápido a lo que busca quien vive a diez minutos de ti.