Tener una web bonita no sirve de mucho si nadie la encuentra. Ahí entra el SEO: el conjunto de cosas que ayudan a que Google muestre tu web cuando alguien busca lo que ofreces. No es magia ni trucos — son fundamentos. Estos son los que más mueven la aguja.
1. Que cada página tenga un propósito claro
Google premia las páginas que responden bien a una búsqueda concreta. Un título claro, un texto útil y una sola idea principal por página valen más que mil palabras de relleno.
2. Velocidad y móvil
Una web lenta o que se ve mal en el teléfono pierde posiciones. Google mira la experiencia real del usuario, y hoy la mayoría te busca desde el móvil.
3. Que te puedan enlazar y entender
URLs limpias, textos descriptivos en las imágenes y una estructura ordenada ayudan a Google a entender de qué va tu web — y a otras webs a enlazarte.
La idea de fondo
El mejor SEO es hacer una web genuinamente útil y rápida. Los atajos pasan de moda; ser claro y servir al que busca, no.